Medio Ambiente

Necológica: la fusión entre el diseño y el ambiente

Necologica es un equipo formado por Ezequiel Rolla, Diseñador Industrial e Ingrid Christensen Balsategui, Lic. en Gestión Ambiental. Todo surgió en mayo del 2019, en la ciudad de Necochea, Prov. de Buenos Aires.

Ingrid, nacida en Necochea, recién había entregado y defendido su tesis de licenciatura en Diagnóstico y Gestión Ambiental en Tandil, y había regresado a su ciudad natal con el título, teniendo que encarar esa nueva etapa de la vida, sin tener un rumbo claro. En el mientras tanto de la búsqueda, decidió abrir un Instagram, al que llamó Necológica, con la intención de generar conciencia y “activar” a la ciudadanía en cuestiones ambientales.

Ezequiel, oriundo de Capitán Sarmiento, acababa de mudarse con su familia a la ciudad, también con todo lo que ello implica, buscando proyectos afines a sus intereses desde su profesión como diseñador industrial, y fue así como se puso en contacto, proponiendo una fusión: Desde entonces, Necológica es un emprendimiento que se basa en la fusión entre el diseño y el ambiente.

«Fueron tres los disparadores que nos motivaron a re-crear “Necológica”. Por un lado, la visibilización de las problemáticas: la falta de información que tiene la comunidad, en este caso de la ciudad de Necochea y Quequén, acerca de los impactos ambientales que generamos con nuestras acciones o inacciones cotidianas, principalmente en lo referido a la generación de residuos y consumo de recursos; y la precaria gestión estatal, en cuestiones ambientales, como la existencia del basural a cielo abierto como método de disposición final, en donde se destina toda la basura que se genera en el partido de Necochea, sin ningún tipo de control ambiental.»

«Por otro lado, ante éste panorama, llamó nuestra atención que desde hace más de 30 años existe la asociación civil “Todo para ellos”, encargada de gestionar determinados residuos reciclables que luego comercializan, como el papel, cartón, tetra, latas de aluminio y los plásticos Tereftalato de polietileno (PET), Polietileno de alta densidad (PEAD) y Polipropileno (PP). Lo logra a través de su Taller Protegido, que entre otros objetivos, persigue la inclusión laboral de personas con capacidades diferentes.

Todo esto fue estímulo para introducirnos cada vez más en esta cuestión, y despertó las ganas de trabajar en la concientización ambiental sobre determinados temas. Algunos ejemplos:
● Divulgar la diferencia entre los conceptos: basura, residuo y recurso.
● Informar acerca de la diferencia entre “basural a cielo abierto” y “relleno sanitario”.
● Saber identificar qué residuos recibe el Taller protegido, dónde llevarlos y en qué condiciones.
● Comunicar cómo identificar los diferentes plásticos.
● Concientizar acerca de las “5 R´s”: RECHAZAR, REDUCIR, REUTILIZAR, REPARAR y RECICLAR.
● Educar sobre el reciclado de residuos orgánicos en origen a través del proceso de compostaje.

Desde el comienzo, nos planteamos una premisa fundamental: trabajar desde un lugar constructivo que nos permita cuestionar determinadas acciones e interpelarnos.
A medida que fue pasando el tiempo y que fuimos profundizando el compromiso, nos propusimos sumar otro objetivo: incentivar a la comunidad a tomar medidas para que su cotidianidad sea más sustentable ambientalmente, y para ello decidimos diseñar y fabricar productos orientados a dicho propósito. Comenzamos con composteras, módulos separadores de residuos, tachos de residuos diferenciados y colilleros.
Hoy, estamos incursionando en la fabricación de distintos objetos a partir de placas realizadas 100% con plástico reciclado. Decidimos trabajar con este material principalmente por dos motivos: es un material muy resistente y la utilidad es infinita; y porque compramos el recurso en Todo para Ellos.

El residuo plástico es generado y separado en origen, es decir, en casas, empresas, escuelas, etc. quienes lo depositan en los Puntos limpios de “Todo para Ellos”, que a través de su Taller protegido se encarga de recolectarlo y procesarlo, para luego comercializarlo. “Necológica” compra el plástico ya procesado, que el ciudadano separó en algún momento, recurso con el cual fabrica distintos objetos que finalmente comercializa, dejando en evidencia la importancia de la separación en origen de los residuos reciclables, y de esta forma, cerrar el circuito.»

-¿Cómo se describen a ustedes mismos como equipo?
-Somos un equipo joven que, hace un año aproximadamente, nos conocimos por un interés en común, la sustentabilidad. Buscamos concebir a Necológica como un emprendimiento basado en lograr un equilibro entre tres pilares: el económico, el social y el natural. Tenemos como propósito que el concepto de “sustentabilidad” sea el eje de nuestras propuestas.
Nos resulta muy interesante la fusión entre nuestras profesiones, vemos en ello un gran potencial por explorar: pensar en el impacto ambiental que pueda generar un producto desde que lo diseñamos hasta que lo desechamos. Pensar la materialidad, el origen de la materia prima, la durabilidad del producto, el reciclado cuando ese producto es desechado, son algunos de los criterios que identifican esa fusión y que tenemos en cuenta a la hora de producir, tanto objetos como contenido.
Para que todo esto sea posible, desde “Necológica” buscamos incrementar la conciencia sobre las prácticas de consumo, incentivar la creación de otros emprendimientos sustentables y reducir el impacto en el ambiente. Estamos en constante búsqueda de información que aporte a la concientización de la comunidad y lo difundimos a través de nuestro IG @necológica, en medios de comunicación, talleres, campañas, etc. Otro propósito a futuro es que Necológica tenga una “pata” educacional, brindando cursos/ talleres para que el ciudadanos vivencie la transformación de residuos en recursos.

-¿Cómo surge la idea de fabricar necolilleros?
-La idea surgió cuando tomamos dimensión del grave problema ambiental que generan las colillas, tanto por la contaminación de aguas y suelos, como por el riesgo de incendio y la peligrosidad que ocasiona en la fauna. A partir de ahí nos preguntamos qué hacer con las colillas, e investigando, encontramos “Proyecto Reciclemos”. Ellos realizan una correcta gestión de las mismas, transformándolas, por medio de un proceso “natural”, en ladrillos para construcción, llamado CigaBrick. Decidimos unirnos como embajadores de “Proyecto Reciclemos”, asumiendo el compromiso de acopiar todas las colillas recolectadas en los necolilleros, y luego enviarlas a Mendoza, lugar donde está ubicada la planta de reciclaje. Es en este contexto que surgen los necolilleros, para poder acopiar de manera transitoria las colillas generadas en espacios públicos y privados.

-¿De qué material están hechos?
-El necolillero está realizado en tubos de plástico de PVC, un producto estándar para la construcción, que se consigue fácilmente. Este material nos resuelve tanto el tema constructivo, como la resistencia a los agentes climáticos.
Necochea es una ciudad climáticamente hostil para determinados materiales, por este motivo pensamos que el plástico de PVC es idóneo, ya que no requiere mantenimiento y es altamente resistente al clima local, sin sufrir deterioros por la salinidad u otros agentes.
El diseño es explícito ya que tiene el formato de cigarrillo, lo que permite el fácil reconocimiento de su función. Si bien en el mismo hay indicaciones de dónde apagar el cigarrillo y dónde depositar la colilla, es meramente intuitivo.
El necolillero está pensado para evitar el acceso del agua de lluvia y para que sea fácil de vaciar, ya que cuenta con tapa superior a presión extraíble. También tiene una pequeña placa metálica para el apagado del cigarrillo y un orificio con un tamaño determinado, pensado para que no entren otros residuos y que al mismo tiempo evite la emanación de olores. A su vez, el producto posee un soporte que permite ser amurado a la pared o poste, desde el cual se puede sacar para su vaciado y luego volver a colocarlo.

-¿Cómo es el sistema de un necolillero?
-Les contamos cuáles son los pasos a seguir una vez solicitado el necolillero:
1. Una empresa/institución compra el necolillero.
2. Necológica lo fabrica y lo instala.
3. La empresa/institución se responsabiliza de las colillas hasta que el necolillero se completa.
4. Necológica retira las colillas y entrega documento que certifica el retiro, entregando estadísticas de cantidad de colillas recolectadas.
5. Necológica acopia de manera segura y transitoria las colillas recolectadas, hasta determinada cantidad, y luego las envía a la empresa recicladora.
6. La empresa CigaBrick se encarga del reciclado.
El circuito tiene un valor básico (es bajo), que se le cobra a la empresa/institución, para costear la gestión. No buscamos rentabilidad en esta propuesta, sin embargo, estamos en tratativas de vincularnos con alguna empresa privada que funcione como sponsor y que nos ayude a agilizar el servicio.

-¿Qué se hace con las colillas?
-Las colillas son transformadas, a través de un proceso biológico, en ladrillos para la construcción de viviendas sociales. Este proceso no ocasiona ningún tipo de residuos, ya que es puramente natural. Para conocer más el proceso, invitamos que recorran la web de “Proyecto Reciclemos”: https://www.cigabrick.com/index.html allí está toda la descripción de cómo funciona la empresa y figuran todos los embajadores, dónde se encuentran y los datos para contactarse con ellos.

-Además de los necolilleros ¿qué otras campañas hacen en Necochea?
-Las campañas a las que nos hemos abocado hasta el momento son:
● Separación de residuos en origen: Informamos y concientizamos a la comunidad de Necochea y Quequén acerca de la importancia de la separación de residuos en origen.
● Compostaje: Incentivamos a la comunidad a reciclar sus residuos orgánicos en origen.
● Recolección de colillas: Incentivamos tanto a la comunidad en general como a negocios, empresas e instituciones, a comprometerse con la gestión para el correcto tratamiento de las colillas de cigarrillo.
● Limpieza de espacios públicos: participamos de distintas convocatorias para la limpieza de playas.

-¿En qué se basan las campañas que se hacen en las playas?
-Las campañas de limpieza de playas comenzaron a hacerse hace mucho tiempo en la ciudad, llevadas a cabo por distintos movimientos. Necológica se sumó en diferentes oportunidades a las campañas realizadas por “Movimiento Playa”.
Por otro lado, junto a distintas agrupaciones ambientalistas locales, participamos de la primer “Jornada de limpieza Nacional de colillas”, organizada por “Proyecto Reciclemos”, en la cual recorrimos playas céntricas de Necochea y Quequén, con una gran convocatoria en donde se juntaron más de 39 mil colillas de cigarrillo.

-¿Qué recepción encuentra la gente con el proyecto?
-Desde el principio tuvimos muy buena recepción, difundiendo qué tipos de residuos recicla Todo para Ellos. Muchos neco-quequenenses se mostraron interesados, ya que gran parte de la comunidad no tenía bien en claro cuáles eran. La mayoría pensaba que el taller sólo recibía las botellas de plástico PET y creemos que Necológica aportó a que la ciudadanía se involucre y
empiece a modificar sus prácticas cotidianas, colaborando desde cada uno a disminuir problemáticas ambientales locales.
También hicimos hincapié en que la disposición final de los residuos no es la adecuada: hoy en Necochea es un basural a cielo abierto, cuando lo que corresponde es un “relleno sanitario”.
Para poder dimensionar la gravedad del asunto fuimos hasta el basural y registramos a través de imágenes y videos ésta realidad. Compartimos los registros y expusimos los riesgos y problemas ambientales que ésto genera. Consideramos que toda ésta movida provocó gran impacto en quienes se habían mostrado interesados en nuestra propuesta. Uno cuando genera la basura y la saca al basurín, no dimensiona ni imagina el destino final, aunque sepa que es un basural a cielo abierto. No sabemos cómo es, ni el tamaño, ni lo imaginamos. Cuando ves el basural, o te lo muestran, te cuentan las dimensiones y te describen el olor, es un golpe de realidad que prácticamente obliga la toma de conciencia.


Ir al basural fue una experiencia que realmente nos impactó y por eso la compartimos. Esta toma de conciencia nos hizo pensar como nosotros desde Necológica podíamos colaborar a que los ciudadanos se involucren llevando una vida más sostenible. A partir de ahí surgió la idea de las composteras y los módulos separadores, y la verdad que estamos muy contentos con la recepción de la gente. Hoy ya hay más de 50 composteras en la ciudad reciclando aproximadamente el 50% de los residuos.
También distintos sectores de la ciudad se han acercado invitándonos a dar charlas y talleres, en espacios como los programas educativos FINES y ENVIÓN, escuelas, jardines y medios de comunicación.
Esta es la forma que hemos encontrado hasta ahora, y que nos viene dando resultado: mostrar la problemática local, tomar conciencia y encontrar posibles soluciones desde nuestro accionar cotidiano, a través de la fabricación de productos, la gestión de residuos, entre otros.

-¿Cómo sería una playa ideal con respecto al medioambiente?
-Siguiendo con lo anterior, sería importante primero detectar las problemáticas locales y a partir de ahí pensar cómo resolverlas. Para responder esta pregunta de manera completa, también es necesario hacer un estudio que evalúe la factibilidad, pero a grandes rasgos, posibilitar que la visita de las personas a la playa genere el menor impacto ambiental posible.
Para ello, compartimos algunas prácticas factibles de implementar:
Disposición de tachos de residuos diferenciados donde tirar los orgánicos, los reciclables inorgánicos y los no reciclables. Los tachos tienen que estar accesibles, mantenidos y estratégicamente ubicados para que el ciudadano pueda usarlos pero sin intervenir la playa, idealmente los colocaríamos en la costanera, junto a las bajadas hacia la playa.
La gastronomía que se ofrezca sea sustentable, donde no se utilicen materiales descartables, sino que todo sea retornable. Que el comercio haga gestión de los residuos que genera su actividad y un uso eficiente de los recursos.
Que las construcciones que se realicen en la costa sean de bajo impacto ambiental, sin que afecte el paisaje ni la dinámica costera.
Impedir el uso de vehículos a motor y facilitar bajadas públicas inclusivas distribuidas por toda la costa.
Baños y espacios de reparo público distribuidos, con acceso al agua potable.
Zonas diferenciadas para mascotas, fumadores, pescadores y fogones.
Y, por sobre todas las cosas, respetar las buenas prácticas de convivencia.

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El autor

Milagros Seijas

Milagros Seijas

Periodista. Egresada de la Universidad Católica Argentina.
Paisajista. Estudiante de la Sociedad Argentina de Horticultura.
Jardinería. Escuela Hall, Universidad de Buenos Aires.

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