BiosHistorias

Juntos a la par: ella una consagrada escritora, él ingeniero agrónomo y periodista

Desde hace más de diez años, Ana María Cabreba y Rafael Sirvén transitan juntos los caminos de la vida y el amor. Árboles y letras, un libro a dos voces, narra su historia compartida y plasma la unión de la pareja en un plano de igualdad.

La agronomía y la literatura. El verde de la flora, el color mate de las páginas escritas. El amor compartido, todo ello confluye en Árboles y Letras, un libro a dos voces recientemente publicado por Ediciones Felicitas. Los autores, Ana María Cabrera y Rafael Sirvén dejan de lado la puja entre géneros y en un plano de igualdad, deciden narrar la historia de su unión. Ella no es la  profesora de letras y consagrada escritora, autora de Felicitas Guerrero: la mujer más hermosa de la República  y tantas otras obras, quien fundara Ediciones Felicitas y recorriera la Argentina y el mundo dando sus charlas: Voz de mujer, silencio de la historia. Él no es el  ingeniero agrónomo y periodista, editor de la Revista Forestal del Ministerio de Agricultura. Son una mujer y un hombre embarcados en una aventura de a dos.

Ana y Rafael entrelazaron sus vidas hace poco más de una década, sin embargo, el primer encuentro entre ambos sucedió mucho antes, cuando tenían dos o tres años. “Sabía que conocía a Rafael y a la familia Sirvén desde chica, iban todos los fines de semana a la casa de mi abuela, porque mi tía estaba casada con uno de sus miembros. Después cada uno siguió por su lado, las cosas de la vida. Nos conocíamos, pero no nos acordábamos”, rememora Cabrera. Aquellas tardes compartidas de la niñez, enmarcadas en multitudinarios encuentros sociales no dejaron rastros o al menos eso creían. Ya juntos, una fotografía apareció como un oasis en el desierto. “Mi hermano se mudaba a Adrogué y nos dijo a mi hermana y a mí que fuéramos para ver si queríamos algunas fotos viejas, que habían sido de nuestro papá, el resto las tiraba. Me llevé tres o cuatro en las que estaba yo de chiquita y nada más. Al día siguiente, Rafa me pregunta dónde las había guardado, quería verlas y en una de ellas, reconoce una ventana de una casa quinta que era de su familia; bajamos la vista y vemos un grupo de chiquitos y en primera fila, estábamos nosotros dos”. El hallazgo generó algarabía, sorpresa y felicidad. “Fue una emoción. Llamamos a mi hermano, a las familias. Estábamos muy emocionados”.

El destino quiso que el reencuentro se diera en la etapa de la madurez, siendo abuelos, y en una confitería con un nombre muy significativo, El Olmo. A partir de ese momento, los árboles y también las letras estarían muy presentes en la relación. Sirvén iría enseñándole las características de las diversas especies y la escritora las incorporaría en sus novelas, que suelen tener a mujeres que sufrieron violencia o que sus voces fueron acalladas como protagonistas.

“La idea del libro surge de un Blog que estaba haciendo Rafa (llamado, justamente, Árboles y letras),  él me invitó a aportar algo y ahí empezamos, como un juego, sin que fuera un gran proyecto. Él escribía sobre algún árbol y yo acerca de su literatura. Salía natural”, resalta la editora.

Lo que nació como un pasatiempo fue convirtiéndose en un nuevo proyecto de la pareja. La opinión de amigos, conocidos y lectores los fue convenciendo de la necesidad de redactar un libro, en el que repasaran su historia de amor desde sus dos pasiones: lo árboles y letras; así las descripciones botánicas son acompañadas con poemas, relatos, cuentos, ensayos y pasajes de novelas. “Nos lo solicitaron tanto que empezamos a evaluar la posibilidad”.

Con calma y sin prisa, pusieron manos a la obra, solo había una premisa fundamental: ninguno debía ser más importante que el otro, primaría la igualdad. “Se lo comenté al jefe de ventas de una editorial grande y me dijo que era algo muy significativo, que lo publicáramos porque iba a ser toda una novedad. No existe una pareja en el mundo de la literatura cuyos integrantes estén al mismo nivel. Muchos hombres, autores importantes, han hecho escribir a sus mujeres y ellos pusieron las firmas. O la mujer tuvo que cambiar su identidad por la de un varón para poder publicar”. En definitiva, dejan de lado los ismos. “Es bueno conciliar, basta de las peleas a ultranza entre el feminismo y el machismo”.

A lo largo y ancho de sus más de 150 páginas, Árboles y letras narra sucesos, acontecimientos, vivencias, describe lugares y anécdotas, que de una u otra manera influyeron en el crecer de esta pareja, siempre con la literatura y la flora como protagonistas fundamentales. “Como decimos en la contratapa, posee la soltura de los sentimientos, en él no soy la escritora que planifica. Por ahí pasamos del Laberinto Borgiano de Venecia a Los Talas, en la provincia de Buenos Aires. Son viajes que fuimos haciendo. También se nos ocurría, en una época, a principios de nuestra relación, ir los fines de semana a caminar por las calles de la Capital Federal y por el Jardín Botánico”. Al no poseer un orden prestablecido, se puede leer de atrás hacia adelante o viceversa, incluso empezar por un capítulo al azar.

Prologado por María Kodama, invita a los lectores a encontrase con un hombre y una mujer que eligieron ir de la mano, disfrutar de los viajes y no perder la capacidad de asombro frente al descubrir diario. “El asombro ante el amor y la vida”.

Debieron pasar décadas para que Ana María Cabrera y Rafael Sirvén se reencontraran, abrieran sus corazones, eligieran y decidieran emprender la incierta travesía del ir juntos a la par. Esta obra se erige como un hijo en común, engendrado desde lo más profundo de sus almas, producto de la unión y el amor. Es solo un capítulo, la novela aún está lejos de su epílogo, la continúan escribiendo día a día, minuto a minuto.

En días de pandemia,  Árboles y letras incita a los lectores a olvidarse, aunque sea por unos minutos, de los vaivenes del Covid-19 y empaparse en bosques y palabras colmados de sentimientos.

 


Árboles y Letras, un libro a dos voces, Ediciones Felicitas, 2020. Disponible en librerías Ghandi y Galerna. También se puede adquirir vía mail: [email protected]

 

 

Publicaciones anteriores

Compost: ¿qué es?, ¿cómo se elabora? y ¿por qué es fundamental para las plantas?

Próxima publicación

El cultivo de tuna forrajera es una alternativa para la época seca en el Chaco Semiárido.

El autor

Viva la tierra

Viva la tierra

1 Comentario

  1. 11/03/2021 de 13:08 — Responder

    Muchas gracias Juan por la nota referente a «Árboles y letras» que escribimos con Ana María Cabrera. El otro día te vi por la linda nota que le hiciste a Mónica. Ahora, pensé que te podía interesar un escrito de mi blog, «PRODUCCIÓN LIMPIA» https://rrsirven.blogspot.com/2021/03/produccion-limpia.html

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *